

En el nuevo flagship store de Jil Sander en Ibiza, TextureLab ha tenido el privilegio de realizar todas las superficies continuas del espacio, combinando elegancia, precisión y artesanía contemporánea.
Un proyecto de gran complejidad técnica, en el que cada detalle ha sido estudiado y ejecutado con el máximo cuidado.
Las paredes, de más de 6 metros de altura, se han revestido íntegramente con el sistema Patina de Kerakoll, aplicado manualmente para obtener un acabado mineral natural, vibrante y perfectamente homogéneo.
Las estanterías suspendidas, diseñadas específicamente para este proyecto, fueron también revestidas con Patina, integrándose visualmente con las paredes y aportando continuidad y equilibrio al conjunto arquitectónico.
El suelo se ejecutó con el sistema Cementoresina, garantizando una superficie resistente, sin juntas y de estética impecable, mientras que los módulos de cajones del mobiliario fueron acabados con Microresina en el mismo tono de color, logrando una armonía total entre materiales, volúmenes y texturas.
Ha sido un trabajo de gran exigencia y precisión, superado con éxito gracias a la voluntad, la experiencia y la atención al detalle que caracterizan a nuestro equipo.
Cada superficie, cada encuentro y cada matiz de color reflejan el compromiso de TextureLab con la excelencia técnica y estética.










